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25.12.07

Así de fácil vendemos nuestras islas a extranjeros

Islas panameñas flecharon al empresario Michael Klein

La meta del estadounidense era inscribir las Islas Secas en una fundación, para así lograr su conservación a perpetuidad. La belleza natural del lugar lo atrajo desde el primer momento que llegó allí.

Santiago Cumbrera
PA-DIGITAL

Se enamoró de la flora y fauna de Panamá en un abrir y cerrar de ojos.

En Islas Secas, ubicadas al sur de Veraguas, encontró lo que siempre soñó: ?un lugar paradisíaco de exuberante vegetación" para construir un alojamiento ecológico que fuera, por lo menos, autosostenible.

Se trata del estadounidense Michael Klein, quien desapareció junto a su hija y una amiga de ésta, cuando viajaban en una avioneta hacia Volcán, Chiriquí, el domingo pasado.

Klein, un luchador por la preservación del medio ambiente, es propietario de 16 islas inhabitadas de origen volcánico que, en su conjunto, conforman Islas Secas.

Este hombre de negocios conoció esta zona del país por un accidente del destino, como dijo a la revista electrónica "En Exclusiva", que lo entrevistó en el 2005.

Su hermana -conociendo su atracción por la naturaleza- lo invitó a vacacionar en Islas Secas luego de quedar fascinada con el lugar.

Klein fue recibido cordialmente por las ballenas jorobadas que con sus acrobacias aéreas terminaron de atraerlo.

Este exitoso empresario descubrió que Islas Secas estaba a la venta en el Registro Público de David, Chiriquí, cuando indagaba sobre un lote que su hermana estaba considerando comprar.

En declaraciones a la revista "En Exclusiva", Klein reveló que cuando se dirigió a la ciudad para tomar un avión de regreso a Estados Unidos, fue recibido sorpresivamente en el aeropuerto de Albrook por el entonces dueño de Islas Secas, a quien le informaron sobre la presencia de un norteamericano ?impresionado con sus islas?.

Este señor lo llevó al aeropuerto de Tocumen para hablarle de las islas y, en el trayecto de 45 minutos, logró convencerlo de comprar el pequeño archipiélago.

Entre ambos redactaron, a mano, un acuerdo de compra-venta, el cual firmaron al llegar a su destino.

"Cuando me monté al avión con los documentos en mano es cuando realmente me di cuenta de lo que acababa de ocurrir: "Islas Secas era mío"?, contó Klein a la revista, reviviendo la aventura.

Equipadas con paneles solares (que alimentan su calentador, sus luces, su nevera y abanicos), las pequeñas cabañas son para personas de alto nivel económico.

Aunque el hotel puede albergar 14 adultos (los niños no están bienvenidos, a menos que se alquile la mayoría o la totalidad de las habitaciones).

Este bajo número de invitados son atendidos por 20 personas que laboran en el Resort.

17.12.06

La biodiversidad,el tesoro de las islas

De casualidad estabamos alimentando de información este blog con información valiosa parta todos ustedes y justamente me encuentro con un artículo aparecido hace 365 días que hoy sigue igual de importante y vigente para todos. En este mismo blog si buscas en la seccion buscador verás este articulo desde el año pasado.


Tortuga cabezona, Caretta caretta.

Las tortugas marinas y otras criaturas marinas de alta prioridad de conservación serán fuertemente impactadas y diezmadas si no protegemos las islas de urbanizaciones y otras actividades que acaban con sus sitios de anidación y de paso nos quitan las playas a todos los panameños, ya que las enajenan y nos prohiben el acceso.

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Para tener paisajes insulares equilibrados se necesita un plan que regule o controle el desarrollo urbanístico.

Alejandro Balaguer
Especial para La Prensa
vivir+@prensa.com

Las islas panameñas son los territorios más vulnerables y frágiles, advierte el Dr. Héctor Guzmán, investigador del Instituto Smithsonian en biología marina.

En ellas, la extinción de especies es muchísimo más alta que en tierra firme, debido al mal uso de sus recursos y la destrucción o la intervención traumática de sus ecosistemas. Por lo tanto, "me preocupa la implementación del llamado turismo residencial en sistemas insulares de Panamá, ya que se ha demostrado que causa enormes desequilibrios ambientales", concluye.

Imaginemos paisajes insulares equilibrados. Algunas islas destinadas al desarrollo hotelero y otras mantenidas con su naturaleza virgen y exuberante.

En las últimas semanas, el proyecto de ley 132 que incentiva el desarrollo turístico en las islas haciendo concesiones de tierra ha generado polémica.

Algunos defienden la tesis de que traerá la oportunidad de ingresos a un sector de la sociedad bajo en recursos.

Agregan que la ley, aprobada en segundo debate esta semana, "cumple con las expectativas, tanto de los inversionistas como de los residentes permanentes, al respetar el derecho posesorio".

En contrapartida, otros alegan que no se contempla lo más elemental, que es un estudio de capacidad de carga de cada isla y la ejecución de un inventario de flora y fauna que dé las bases para controlar el nivel de biodiversidad y de sus especies endémicas. Advierten que, de no ser así, este progreso sería fugaz.

Queda claro que la polémica llama a la reflexión y a una toma de decisiones que tendría que ser democrática y al servicio de las futuras generaciones.

Panamá, sábado 17 de diciembre de 2005.

18.11.06

Costas panameñas también están afectadas por aumento del nivel del mar

Las costas panameñas no sólo están amenazadas por la ambición y depredación humana, sino que también son áreas sensitivas a fenómenos globales, como es el caso el calentamiento global, que puede incrementar significativamente el nivel del mar a nivel mundial y con ello afectar costas de todo mundo, incluyendo Panamá.
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Las áreas costeras sensitivas

Según el mapa que elaboró la ANAM (ver gráfico), el área noroeste y todo el archipiélago de Bocas del Toro se verían seriamente afectados a partir de 2030. Es precisamente en esta provincia donde se levanta una decena de proyectos inmobiliarios como Boca del Drago Beach, Big Creek Condor, Isla Solarte, Punta Vieja, Red Frog y Sunset Point.


Click en la imagen para agrandarla

El estudio que maneja el Gobierno (en cuya elaboración también participaron el Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe, y la Universidad de Panamá) advierte que la parte sur de la provincia de Chiriquí es otra zona vulnerable, específicamente en la península de Burica, Alanje, David, Horconcito, Boca Chica, Las Lajas y Remedios.

En la misma situación está todo el golfo de Chiriquí: las islas Paridas, Bolaños, Secas, Venado, Mono, Sevilla, Boca Brava, Silva de Afuera y de Adentro, San José y Ladrones, entre otras.

Las costas de las provincias centrales tampoco están exentas del efecto de expansión del mar, entre ellas las del golfo de Parita, Chitré, Las Tablas y Pedasí. Coclé también ha sido identificada como una zona vulnerable: Aguadulce, Natá y Antón podrían verse afectadas.

En la provincia de Panamá, el riesgo se extiende desde Chame hasta San Carlos, incluyendo sectores de los distritos de La Chorrera y Arraiján.

Por el lado este, destacan Pacora, Chepo y Chimán, incluso los humedales protegidos del río Juan Díaz. Asimismo, la bahía de Panamá, hoy punto central de grandes desarrollos urbanísticos, ha sido mencionada por los expertos como un área sensitiva, al igual que el archipiélago de Las Perlas.

Costa abajo y el centro de la provincia de Colón se ven amenazadas, así como el archipiélago de San Blas.

Fuente: La Prensa, Panamá, domingo 3 de septiembre de 2006.

7.8.06

Carta a Magistrado de la Corte Suprema de Justicia sobre inconstitucionalidad de Ley Insular (5)

Panamá, 4 de agosto de 2006.


Señores Magistrados de la Corte Suprema de Justicia
República de Panamá
E. S. D.

Estimados Magistrados:

Desde hace días pensábamos que podíamos escribirles, como ciudadanos y sociedad civil organizada a nuestros magistrados de la Corte Suprema de Justicia de nuestro país en relación a la consulta ciudadana sobre la conveniencia de declarar inconstitucional ciertos artículos de la Ley insular (Ley No. 2 del 7 de enero de 2006, “Que regula las concesiones para la inversión turística y la enajenación del territorio insular para fines de su aprovechamiento turístico y dicta otras disposiciones”) porque violan el principio de la autonomía municipal y el régimen ecológico, al permitir que los promotores inmobiliarios y promotores turísticos, establezcan sus propias normas de ordenamiento del territorio en cualquier municipio, inhabilitando por defecto el deber municipal de ordenar su territorio y custodiar el patrimonio natural del país dentro de su circunscripción, promoviendo por ende, la anarquía en la ocupación y uso de las tierras y causando con esta política errada y anárquica la pérdida acelerada de recursos naturales y de todas las potencialidades de desarrollo integral y sostenible que se puede lograr en el país.

Mis dudas de qué cosas les podía escribir, no era por falta de argumentos, todo lo contrario, por abundancia de estos. Mi duda venía en función si valía la pena mencionarlos y enumerarlos, dado que muchos son argumentos de carácter científico, otros de carácter filosófico y otros de carácter legal y la demanda sólo aborda un aspecto muy puntual, sobre el régimen municipal y sus potestades de ordenamiento, arriba mencionado. La mayoría de nuestros planteamientos lo hemos publicado en medios diversos, pero también los hemos agrupado en el sitio de internet (www.salvemoslascostasdepanama.blogspot.com) que además funciona como sitio de denuncia y proveedor de información, análisis, críticas y todo tipo de información que orienta la opinión pública nacional e internacional y la vez sirve de fundamento para formalizar un documento histórico relacionado con esta antipatriótica ley insular.

Ante esta situación hemos decidido dos cosas: 1- solicitar el apoyo de la honorable Corte Suprema para la demanda de inconstitucionalidad interpuesta por abogado José Santos, sobre esta ley insular, y 2- compartir con ustedes una visión del problema por parte de gran jurista y pro-hombre de nuestro país el Dr. Humberto Ricord, a quien, hace poco tuve el placer de conocer personalmente y percatarme de su amplio conocimiento y sabiduría y quien publicó en El Panamá América el 15 de marzo de 2005, el siguiente artículo de Opinión donde aborda el tema:

Islas, Costas y Negocios

Humberto E. Ricord (ver biografía de H.R.D)
CONSTITUCIONALISTA

Grupos adinerados de Panamá y algunos del extranjero están muy de plácemes, porque originalmente había en las Constituciones panameñas desde 1903, bienes de uso público y no podían ser objeto de apropiación privada (esta frase es muy distinta a "propiedad privada"), ya en estos últimos años han venido a ser objeto de "concesiones", que es un contradictorio régimen jurídico de la "apropiación privada", en cuya virtud la comunidad podía hacer uso de una playa o una costa, sin hacerla de su propiedad, porque la limitación estaba en que tales bienes no podían ser objeto de "apropiación privada". Pero en las últimas décadas, la fórmula de la "concesión" ha sido la vía por la cual las islas y las costas de Panamá sirven a los intereses del capital nativo o foráneo, y la frase de que no pueden ser "apropiaciones privadas", queda como letra muerta, pese a que sigue en la Carta Magna.

Se ha disparado así una feria de compraventa de islas y costas en el litoral panameño, con propósitos muy conocidos, aprovechándose de una "concesión" que, en la práctica, elimina la muribunda veda de "apropiación privada". Ni siquiera los puertos del Canal se han salvado de estos retorcimientos legalistas, que en la práctica hacen de ventas simuladas, quien sabe por cuántos largos años, al ser objeto de prórrogas dizque legítimas. Por este camino, islas y costas viene siendo objeto de una verdadera explotación, que desfigura todo el paisaje so capa del eufemismo de la "concesión", para que el capital, ya nativo, ya foráneo, se aproveche de este resucitar de la "Patria Boba", que continúa siendo Panamá, en donde fórmulas "jurídicas" que no cuestan ningún trabajo, y para enriquecimientos que consideramos oportunistas, porque de lo que se trata es de un negociado, tan "legítimo" como cualquier otro, al menos en su superficie, ya que se lleva a cabo "con todas las de la Ley".

Pero se trata de una fuente de riqueza que perjudica la economía nacional, y al mismo tiempo acaba con las bellezas naturales, porque el afán concesionario no tiene límites de ninguna clase y nada significa, sino murallas económicas contra el pueblo que está impedido de gozar normalmente de los beneficios de una bella naturaleza, que viene desapareciendo tras la "concesiones", de quienes lucran con los "pedazos de la Patria" como decía nuestro gran lirida Miró, "envueltos en girones de amor o de dolor".

No hemos debido ser tan generosos, ni tan ciegos, empeñando el territorio nacional, para una explotación que no se traduce en bienestar de nuestro pueblo, pero nuestro aparente candor de los primeros años de la República que nació en 1903, ya está abolido, mediante la licitación pública que ampara las "concesiones", porque si no es jurídico el régimen de "apropiación privada" sí ha venido a serlo el del " patrimonio en concesión", que viene a parar en poco tiempo en riqueza de los menos (incluso de extranjeros que ni nos visitan y saben hacer negocios extraproductivos).

No queda más remedio en pensar cuándo cesará esta nueva época de la Patria Boba, que ya sigue extendiendo su predominio y su patrimonio, en tanto que toda la delgada cintura nacional (nuestro territorio), pasa a manos de verdaderos "genios" de la economía, y convierte a nuestros conciudadanos en verdaderos parias, sin perspectiva y sin porvenir, y que están sufriendo últimamente los grandes aumentos del costo de la vida, e incrementando sus filas escuálidas y trágicas, a quienes hoy dedicamos este "lamento borincano".

Sin más palabras que agregar a nuestra solicitud, nos despedimos.

Atentamente

Ariel R. Rodríguez Vargas
Céd. 4-237-244
Alianza para la Conservación y el Desarrollo –ACD Panamá
Secretario de Asuntos Ambientales
Correo: ariel.rodriguez@acdpanama.org
Telefax. 223-9170